Si de placeres culposos habláramos, yo empezaría contando sobre mi extraña manía de enamorarme o de que me gusten chicos un tanto imposibles. No hablo de imposibles como de crush por algún cantante o algún actor, por algún personaje literario o por algún personaje de la historia que vivió hace mil años. No, yo hablo de casos que son tan cercanamente posibles, que lo que tienen de imposible, los vuelve una aventura, un reto, una meta a conquistar.
1. Ojala pudiera decir que estas a miles de kilómetros lejos de mí. Pero no es así, si, nos separan kilómetros, pero no tantos. Contigo, después de tanto tiempo me había sentido comprendida. La distancia no era un obstáculo. Ni si quiera las etiquetas. Éramos felices, separados, pero felices.
Hasta que algo mucho mayor a la distancia destruyo esta relación tan fuera de lo convencional.
La rutina, como ese monstruo tan común pudo acabar con algo tan original.
Éramos tú y yo, contra el mundo, contra la distancia, contra las etiquetas, contra lo físico.
Éramos tú, tu capacidad de hacerme reír, de hacerme sentir en casa, de llenarme de energía con tan solo unas palabras y yo.
2. Desde el primer momento en que te vi supe que quería tener algo contigo. Error del momento, nunca delimite que era lo que realmente quería contigo.
Yo me conformaba con lo que fuese pero que fuese contigo. Y sucedió.
No estaba mal pero tampoco estaba bien; solo tenía una parte de ti…
Yo te quería por completo, para mí en cuerpo y alma. No solamente en cuerpo.
Hay días que no me importa tener solo esa parte de ti.
No voy a negar que lo nuestro aunque físico, se siente de una manera tan intensa como jamás he sentido. Nuestra conexión es tan fuerte que transciende años, cambios, regímenes socialistas, un fin del mundo y cosas así.
Intento ser fuerte, ser “moderna”, trato de aceptar que solo te tendré de esta manera y que conformarme con eso está bien, pero las noches duelen y yo dejo de necesitar tu cuerpo y empiezo a necesitar tu alma.
En mi corazón siempre habrá una esperanza de que más allá de lo palpable, de lo real, que tú puedas un día no muy lejano corresponder todo aquello que he callado por tanto tiempo.
3. Entre todos, tú y tu disparidad con mis exigencias me deslumbraron.
Mis listas llenas de máximas por cumplir se desparecieron.
Solamente por ti desaparecieron.
Más allá de que fueras mi amigo, esto parecía real.
Parecía que albergar alguna esperanza por que sucediera algo
Valdría la pena,
Ojala pudiera decir que fue la distancia, porque de ese modo solo tendría que acortarla.
Ojala pudiera decir que fue lo físico, de ese modo solo tendría que enamorarte
Ojala fuera eso o cualquier cosa.
¿Cómo hacer que ames a los gatos si eres un dog lover?
¿Cómo hacer que pases de derecha a izquierda? sí parece que en izquierda se vive bien y que nunca regresaras a derecha.
Que fácil sería decir que no te gusto porque no soy tu tipo de chica. Realmente no te gusto porque no soy tu tipo de persona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario